miércoles, 9 de marzo de 2016

"Sería imperdonable que un proceso de paz no atravesara la realidad de la cárcel"

"Sería imperdonable que un proceso de paz no atravesara la realidad de la cárcel"


En el caso de prisioneras y prisioneros políticos, que son muchos los que existen en este país, en razón del conflicto, no necesariamente esas personas son alzadas en armas, porque ahí está la gente del movimiento social que ha sido criminalizada en el país y perseguida.
Reportera FIPU
Entrevista a Liliany Obando, socióloga y exprisionera política, feminista y constructora de paz que nos acompaña a realizar un análisis sobre el sistema carcelario en Colombia, desde el enfoque de género, especialmente de las personas que han sido encerradas por rebelión y demás delitos relacionados con el conflicto armado, en otras palabras, prisioneros de “conciencia”, incluso de personas que jamás han tomado las armas para oponerse al Estado.
Liliany se parece mucho a Ángela Davis, y no me refiero a su color de piel –Liliany desciende de indígenas y Ángela de los africanos– sino a su historia, en carne propia tuvieron que enfrentar el castigo de las rejas por pensar diferente y expresarlo.
“Ángela Davis fue encarcelada allá por los inicios de la década de los 70. Su participación activa en el movimiento de liberación negro, sus ideales comunistas y su apoyo activo a los prisioneros políticos de aquella época, sobre todo los de origen afro-estadounidense, la llevaron a experimentar en carne propia las arbitrariedades e injusticias del sistema carcelario. Las dimensiones personal y política de estos sucesos quedaron plasmadas en su autobiografía (Angela Davis: An Autobiography . Nueva York: International Publishers, 1988[1974]). Sin embargo, no fue sino hasta tiempos más recientes que sus ideas más consolidadas en torno a las injusticias que ampara el sistema carcelario han cobrado mayor resonancia. El mensaje de Davis es claro y categórico: las prisiones representan un método eficiente del estado y las grandes corporaciones capitalistas para perpetuar el racismo, el despojo material y la criminalización de la miseria que afectan desproporcionadamente a los segmentos más vulnerables de la sociedad".[1]
Estamos en la Universidad Nacional, el espacio que ella eligió para la entrevista, su espacio de sueños y libertades, de un pensamiento crítico y de construcción de ciudadanía: la academia.
Pensamos en una sección de fotos en los sitios que para ella son emblemáticos e importantes, como la facultad de Sociología tan estigmatizada y perseguida. Me regala un ramo de flores, y es ella quien me invita el café.
¿Liliany, cómo se puede vivir un proceso de paz o una ratificación de acuerdos de fin de una confrontación armada para las personas que están en prisión?
Liliany Obando: Pues mire, el proceso de paz obviamente es una oportunidad única para muchos espacios de las luchas sociales, de la vida social de los conflictos que se viven en nuestro país.
Las personas privadas de la libertad no están ajenas a lo que pueda incidir positivamente ese proceso de paz en sus vidas. En Colombia la realidad penitenciaria y carcelaria es bastante deshumanizante, la cárcel no cumple con los supuestos objetivos de la socialización que debe cumplir, en el caso de las personas privadas de la libertad por circunstancias de tipo social, de la inclusión social, de la pobreza, el hambre, de la exclusión que es lo que sufren casi siempre las personas que encuentras tú en la cárcel.
¿La cárcel está llena de pobres?
Liliany Obando: La cárcel está llena de gente del pueblo y las cárceles, tal cual están pensadas y diseñadas en Colombia, siguen modelos de tortura tipo Guantánamo. Por ejemplo, la cárcel La Tramacúa, aquí en Valledupar, es el Guantánamo de los colombianos, por eso también estamos haciendo una campaña fuerte por el cierre de La Tramacúa; no es posible que haya cárceles donde se tortura gente. Nada en el sistema penitenciario y carcelario será positivo si no va a cumplir de verdad con una labor resocializadora.
¿Todos los presos políticos tomaron armas?
Liliany Obando: En el caso de prisioneras y prisioneros políticos, que son muchos los que existen en este país, en razón del conflicto, no necesariamente esas personas son alzadas en armas, porque ahí está la gente del movimiento social que ha sido criminalizada en el país y perseguida. En Colombia se ha configurado el delito de opinión contra los académicos, los estudiantes, los defensores y defensoras de derechos humanos, líderes campesinos, afros, indígenas.
¿Cómo se acordó en La Habana para que se incluyera a los presos políticos?
Liliany Obando: En este país, en sus tantas guerras que ha vivido en su historia siempre ha habido procesos de amnistías e indultos y no hay ningún proceso de paz que no termine con amnistía e indulto, porque existen presos políticos, así lo hayan negado siempre los gobernantes y las instituciones.
En la época de Uribe, les dio el vuelco y terminaron siendo terroristas, lo cual no corresponde con ninguna categoría que se maneje en el Derecho Internacional o en los Derechos Humanos dentro del conflicto colombiano. Entonces, obviamente, en este proceso de paz se está hablando de amnistías e indultos y afortunadamente se ha firmado ya un acuerdo que existe en borrador, pero ya es un acuerdo pactado entre las partes y crea El Sistema Integral de Justicia, Verdad, Reparación y No Repetición, porque se ha dicho ya que el centro son las víctimas.
Dentro de ese sistema también está pensada una Jurisdicción Especial de Paz donde hay una sala especial para tratar el tema de amnistías e indultos, que sólo tienen que ver ahí con el tema de prisioneros y prisioneras políticos.
Las personas que no han cometido crímenes de guerra, ni graves delitos de lesa humanidad, pues no están permitidos de acuerdo a la legislación nacional de los derechos humanos, podrían ser beneficiarios de estas amnistías e indultos, y lo importante aquí en el caso es que no solo cobijaría a las guerrilleras y guerrilleros sino que está pensado de una manera amplia, porque el conflicto terminó degenerando todo y por eso hay un montón de gente en las cárceles que no ha sido alzada en armas, pero son presas, presos políticos.
La salida también sería para ellas y ellos: los líderes campesinos que en el marco de una protesta campesina terminaron en la cárcel, también serían beneficiarios de las amnistías, esos muchachos estudiantes que fueron también vinculados y criminalizados por la protesta estudiantil, que también sean amnistiados, y eso no implica que ellos se reconozcan como miembros de fuerza insurgente; que eso es lo que a veces la gente no lo tiene claro y piensa que eso significa un reconocimiento automático, no. Lo que pasa es que, pues, en el marco del proceso se han tenido en cuenta esas complejidades y han querido tener como la amplitud.
Creo que más que generosidad es un acto de reconocimiento, que a lo largo el conflicto hizo que haya mucha gente en la cárcel y que lo justo es que la gente que está por esas razones sea beneficiaria de una amplia amnistía. Yo creo que es una oportunidad única y que los líderes sociales no piensen “yo no salgo por amnistía porque eso significa que me asimilo a la insurgencia”, sería un error porque sería quedarse usted en la cárcel y esa oportunidad cuándo vuelve a pasar en este país.
Veremos que esta vez las colombianas y colombianos tengamos buen cierre del conflicto y no estemos dejando puertas abiertas para futuros enfrentamientos armados. Ya sabemos que es lo que trae para el país, entonces yo creo que el proceso de paz si tiene un efecto positivo en la población carcelaria.
¿Cómo te piensas cuando se firmen los acuerdos?, ¿cuándo se ratifiquen, cómo piensas seguir trabajando?
Liliany Obando: Yo pienso que ojalá lleguemos prontamente a la firma del proceso de paz con las FARC, pero que también se dé con las otras guerrillas que faltan. También estoy consciente de que una cosa es la firma de un acuerdo y otra es la paz en sí, y que tenemos que construirla entre todas y todos, creo que ahí vamos a jugar un papel todas las personas que estamos interesadas en que éste sea un país con justicia social.

Una frase: "Sería imperdonable que un proceso de paz no atravesara la realidad de la cárcel".

REFLEXIONES DE UNA EX PRISIONERA POLITICA - DE EXORCISMOS Y RESILIENCIAS-

REFLEXIONES DE UNA EX PRISIONERA POLITICA DE EXORCISMOS 




ESCRITO POR  LILIANY OBANDO
MARTES, 08 MARZO 2016 02:00

REFLEXIONES DE UNA EX PRISIONERA POLITICA - DE EXORCISMOS Y RESILIENCIAS-


Mucha gente me pregunta ¿por qué insistes en seguir atada al mundo de la cárcel, por qué no sencillamente te olvidas de ese capítulo y de esa gente y empiezas a vivir tu propia vida?
  
Mientras reflexiono al respecto, empiezo a recordar la prisión y lo primero que viene a mi mente es la inefable imagen del infierno de Dante. Esas miles de mujeres y de hombres arrojados a su suerte, a una realidad de violencia, de pesadilla, de inhumanidad, de soledades, de olvidos y de mucho dolor.

Dicen que no es lo mismo ser que parecer y así mismo no lo es el haber vivido y conocido el monstruo de la cárcel en sus entrañas, el haber sentido en tu propia piel el averno, con sus propias figuras y figurillas, como describía en su potente testimonio de vida y muerte en prisión, el inolvidable revolucionario comunista Julius Fucick, y el haber sobrevivido a ella sin perder ni un ápice de tus convicciones.

Vienen también a mi mente recuerdos recientes del inesperado y subrepticio ambiente hostil que he tenido que enfrentar en mi nueva vida en libertad: violencia de género, estigmatizaciones, falsos señalamientos y revictimización. Múltiples imágenes ligadas al verdadero rostro de algunas de estasfigurillas, practicantes interesadas de la “solidaridad”, que en realidad la deforman al instrumentalizarla, privatizarla y reducirla al mundo de inaceptables competencias. Figurillas que te quieren fuera de esta lucha por la libertad porque no resultas funcional. Entonces, entiendes que tu compromiso de pronto les ensombrece y que el reto es estar por encima de semejante abyección.

Otras mujeres, en otros tiempos históricos, algunos muy distantes ya, fueron igualmente incomprendidas, tildadas de putas y de locas, de las simples amantes, subvaloradas en razón de su ser femenino, sus voces cuando alcanzaron vida propia fueron desestimadas, consideradas problemáticas, relegadas a un segundo plano, incluso por otras mujeres y sus propios co-partidarios. Algunas de ellas hasta fueron llevadas en razón de sus creencias y sus luchas a la horca, el fusilamiento o la guillotina. Pero ellas ni aún frente al patíbulo se rindieron, jamás fueron vencidas. Fueron mujeres que vivieron fuera de su tiempo y sólo ahora se les da su justo valor.

Y fueron esas mujeres y sus vidas rebeldes las que nos alimentaron moralmente a nosotras las prisioneras políticas, que por aquellos tiempos nos organizábamos en el Colectivo Manuelita Sáenz, mientras estábamos en el encierro. Recuerdo ahora, cuando un día cualquiera nos enteramos del paso por estas tierras de Angela Davis, una de esas mujeres referentes de resistencia. Lamentamos que en su agenda no hubiera habido un espacio para que compartiera con nosotras en prisión. Decidimos entonces enviarle un pequeño saludo de admiración en nombre de nuestro colectivo y sus breves líneas de respuesta fueron importante estímulo para continuar desde nuestra trinchera.

Pienso además en las personas que conocí muchos años atrás, cuando siendo muy joven empecé en la tarea de la solidaridad en las cárceles y en las muchas vivencias que compartí mientras estuve presa, no sólo con otras personas privadas de la libertad sino con sus seres amados. Han sido muchas las personas, mujeres y hombres con sus propias historias que se fundieron con las mías, son los sufrimientos compartidos, pero también los afectos construidos en el fragor del encierro y las convicciones que sumadas nos hicieron invencibles a pesar de los barrotes.

Mi sensibilidad y compromiso con las luchas de nosotras las MUJERES, de nuestro ser diferenciado, de nuestras particularidades, de nuestras propias necesidades, de nuestro sentir femenino, de nuestro derecho a empoderarnos y ser nosotras mismas protagonistas de nuestra historia, también se reafirmó tras mi permanencia en prisión.

Y cómo no hacerlo, si con ellas compartí cada episodio de rabia cuando la guardia carcelaria se ensañaba con nuestras familias; cada momento de profunda tristeza cuando impotentes teníamos que despedir y arrancarnos una y otra vez de nuestras hijas e hijos; cada instante de coraje cuando veíamos rodar las lágrimas en las mejillas de nuestras madres, las que siempre nos brindaron su verdadera e incondicional solidaridad; pero también cada sonrisa cuando compartíamos nuestras historias más íntimas; el sentimiento de alborozo cuando ganábamos pequeñas batallas tras la conspiración en la celda y por supuesto cada momento de alegría cuando alguna de nosotras alcanzaba su libertad con la promesa de seguir luchando por la libertad de todas.

Las prisioneras políticas colombianas cargan sobre su humanidad el peso de una “justicia” y de la prisión como institución que las trata como enemigas. Además comparten con otras mujeres, las presas sociales, la realidad de esa misma justicia que no piensa en ellas en tanto féminas, ni en sus descendencias y menos en aquellas mujeres atrapadas en cuerpos ajenos en cárceles masculinas, las mujeres transgénero. Nada distinto se puede esperar de un sistema penitenciario y carcelario andrógeno que discrimina y excluye a las mujeres tal como lo hace la sociedad patriarcal mayor que las empuja a la trasgresión tras la pobreza y la invisibilización.

Qué mejor fecha que el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, para reconocer y honrar a aquellas MUJERES que en razón de su pensamiento, de su nivel de conciencia, y de sus acciones comprometidas en la búsqueda de una patria justa e incluyente han sido privadas de la libertad. Ellas desde allí se organizan, protestan, resisten y anhelan seguir aportándole a un país distinto cuando recobren su libertad.

También es una fecha para reconocer a esas otras grandes mujeres que padecen con sus seres queridos la prisión; a ellas que con su amor a toda prueba hacen más soportable el encierro: las madres, hijas, hermanas, abuelas, compañeras sentimentales. Las he visto bañadas en océanos de lágrimas y del mismo dolor han brotado semillas de resistencia. Las he visto creciéndose en los plantones, en los tribunales, en las marchas, reclamando no ya sólo la libertad de sus seres queridos sino de aquellos y aquellas que la cárcel hizo sus hermanas y hermanos.

Nuestras agendas feministas no pueden estar completas si en ellas no incluimos las demandas de las mujeres privadas de la libertad en toda su diversidad, en especial de aquellas que además son madres y responden en exclusiva por su prole; ni sin la exigencia de una verdadera Justicia de Género, que garantice el oportuno y diferencial acceso a la misma y tampoco lo están si en nuestras acciones no incorporamos la solidaridad para con las miles de prisioneras políticas y la búsqueda de su pronta libertad.

Hoy en nuestro país hay una coyuntura de esperanza con el proceso de paz y en especial con la existencia sui-generis de una Sub-Comisión de género, que debe ser garantía para que nuestras demandas como mujeres diversas puedan materializarse en cada uno de los puntos acordados en la agenda.

Es una oportunidad también única para que miles de mujeres que por razones de pobreza o por sus motivaciones políticas puedan recibir un tratamiento diferencial y benévolo frente a la justicia y para que las prisioneras políticas sean prontamente beneficiarias de la amnistía e indulto que les devuelva su libertad y así puedan aportar de forma constructiva, positiva, con mirada de mujeres y su participación protagónica a la construcción de un país en Paz.

El millón de mujeres convocadas para rodear el proceso de paz, también debe estar al frente del clamor por la amnistía y el indulto para las y los prisioneros políticos.

******
No me aferro al mundo de la cárcel, al contrario, jamás he estado tan convencida de su absoluta inutilidad, pero no puedo ser indiferente mientras la prisión exista y nuestras compañeras y compañeros estén allí padeciendo en condiciones de indignidad.

Todas las experiencias de vida en el encierro, me hicieron crecer como ser humano y como Mujer, y hoy tengo motivos más que suficientes para seguir batallando por su libertad pese a la adversidad.

Tampoco me veo a mi misma haciendo nada distinto de lo que ha sido mi vida militante porque no me arrepiento de ella, al contrario, es ahora cuando debemos sumar esfuerzos y compromisos para alcanzar la Paz con Justicia Social para Colombia. Es una cuestión de consecuencia.
1  Socióloga, Defensora de Derechos Humanos, ex Prisionera Política colombiana.

jueves, 3 de marzo de 2016

TRATOS CRUELES E INHUMANOS EN CÁRCEL DE MUJERES DE BUCARAMANGA



Los ex detenidos/as, amigos/as y familiares de Presos pertenecientes al Movimiento Nacional Carcelario continuamos denunciando las graves violaciones a los derechos humanos que ocurren al interior de las cárceles colombianas por parte de agentes del Estado, en particular por funcionarios de Inpec. En esta ocasión denunciamos hechos que constituyen tratos crueles e inhumanos que abiertamente violan los compromisos internacionales del Estado colombiano respecto al tratamiento a la población privada de la libertad.

Hoy 26 de febrero de 2016, en la reclusión de mujeres de Bucaramanga se presentaron los siguientes hechos:

1. Después de las 8:00 de la mañana, cuando las internas del módulo A habían salido al descanso, se presentó un incendio en el tramo cinco del mismo modulo; desconociéndose  exactamente cual fue su origen.

2. Debido a dicha situación, la guardia dispuso sacar a todas las reclusas de los tres módulos incluyendo a las que estaban laborando en talleres, educativas y otras áreas, dirigiéndolas a la cancha principal del penal para controlar el incendio y contar a toda la población.

3. Por cuestiones de protocolos, procedieron a formar a todas la reclusas para escuchar el pronunciamiento de la directora y la subdirectora del penal,  luego de esto Astrid Carolina Londoño quien es una presa política al igual que otras internas, se dispuso a buscar sombra debido a que el sol era muy fuerte, en ese momento la subdirectora de la reclusión se molestó e inicio una discusión con Astrid Carolina Londoño, reclamándole del por qué no estaba formando, a lo cual Carolina le respondió que padecía de un fuerte  dolor de cabeza que se incrementaba por el posible estado de insolación que iniciaba a registrar.

4. Debido a esta situación la subdirectora MARLENY MAYORGA decide arbitrariamente castigar a la detenida política Carolina Londoño, enviándola al calabozo de manera arbitraria y sin tener en cuenta que ella estaba esperando que la remitieran a audiencia en el palacio de justicia de Bucaramanga en las horas de la mañana, audiencia que fracasó por cuanto el penal no cumplió con la remisión.

5. No es la primera vez que ocurre una situación de esta naturaleza; el MNC ha recibido permanentes denuncias de las detenidas que indican que es sistemático el proceder de la Sub directora Marleny Mayorga, por lo que solicitamos a las autoridades correspondientes adoptar medidas necesarios a efectos de evitar que estos hechos se repitan.
Febrero 26 de 2015

jueves, 18 de febrero de 2016

COMUNICADO A LA OPINIÓN PUBLICA DEL PROFESOR MIGUEL ÁNGEL BELTRAN DECLARANDO HUELGA INDEFINIDA

·



“HACE MUCHO TIEMPO QUE NO HABÍA EXPERIMENTADO UN HORROR TAN PROFUNDO.
TODA LA MISERIA DE LA HUMANIDAD ME ASALTA.
AQUÍ ES DONDE ELLA HABITA DETRÁS DE ESTOS HÚMEDOS MUROS.”

FAUSTO
WOLFEANG GOETHE


Hace ya casi tres meses que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos comunicó, a través del Alto Comisionado de Paz, su decisión de indultar a treinta guerrilleros de las FARC –EP que se encuentran en las cárceles del país cumpliendo su pena de prisión por el delito de rebelión. Así mismo, se comprometió a adelantar “la adecuación de unos patios especiales dentro de las cárceles, a los que serían trasladados los miembros de las FARC-EP detenidos o condenados para facilitar el estudio de su situación jurídica, personal y familiar como medida de preparación para su reintegración a la vida civil”.
En dicho comunicado, fechado 22 de noviembre de 2015 el gobierno nacional expresaba su decisión de impulsar unas brigadas con el fin de examinar las condiciones de salud de 106 miembros de la FARC todavía recluidos en las cárceles y penitenciarias de todo el país. Todo lo anterior con el fin de generar medidas de construcción de confianza y preparar las condiciones para el fin del conflicto. No obstante estos pronunciamientos, al día de hoy, dichas medidas no se han hecho realidad y lejos de generar confianza hacia los gestos unilaterales de paz del gobierno, lo que han suscitado es la frustración e indignación no solo de quienes serían potencialmente cobijados en ellos, sino de todas y todos las que seguimos sometidos a un sistema penitenciario indolente e inhumano que viene aplicando lenta y progresivamente la pena de muerte a la población carcelaria.

Cabe recordar que el anuncio se produjo en el contexto de una jornada Nacional de protesta de carácter pacífico que desde el 9 de noviembre veníamos adelantando más de 1500 presos en diferentes centros penitenciarios con la petición única que se concediera la libertad por razones humanitarias a las y los prisioneros políticos con problemas de salud, de tercera edad, con discapacidades y mujeres o lactantes que se encuentran en situaciones inadecuadas por la vida en prisión. No fueron pocos los presos políticos que vieron en los anunciados gestos humanitarios del gobierno una estrategia para desactivar una jornada de protesta que ya se había extendido a nivel nacional en más de 20 cárceles del país.
Siendo uno de los voceros de esta pacifica jornada ( condición que asumí en mi calidad de preso político que sin pertenecer a organización guerrillera alguna, he sido objeto de persecución por parte del Estado por defender los derechos a la libertad de pensamiento y disentimiento), expresé en aquel momento mi complacencia y satisfacción por este anuncio gubernamental, frente un amplio sector de la población carcelaria que veía con incredulidad y escepticismo este gesto; al mismo tiempo que compartí la iniciativa de levantar la huelga de hambre y de este modo dar un compás de espera para la materialización de estos gestos humanitarios unilaterales, los interpreté como un justo reconocimiento a las reivindicaciones que durante lustros han venido enarbolando los presos políticos.

Aunque sería un despropósito desconocer la importancia que han tenido la recientes liberaciones de los 26 compañeros y compañeras presos políticos indultados, -uno de los cuales ya había recuperado su libertad por pena cumplida,- no obstante es preciso decir que las dilaciones, desinformaciones y bloqueos burocráticos que acompañaron dicho proceso tienen un espeso manto de duda e incertidumbre frente a la verdadera voluntad política del gobierno y, como los versos del poeta
es oportuno decir que: del parto de los montes ha nacido un ridículo ratón.

Para empezar no se ha hecho efectiva la libertad de los cuatro compañeros restantes a lo enunciado por el gobierno, a lo que se suma el grave hecho que uno de los guerrilleros indultados, Wilson Tamayo, recibió amenazas de muerte cuando se encontraba en Envigado(Antioquia) en compañía de su familia.
En lo que respecta las concentraciones de presos políticos en patios especiales poco o nada ha realizado el gobierno, más allá de un publicitado anuncio. Muy por el contrario en estos más de dos meses se han incrementado las agresiones contra los guerrilleros privados de la libertad, tanto por parte de los cuerpos de custodia, como por sectores de la misma población carcelaria que actúan en convivencia con los anteriores. Los dolorosos hechos acaecidos en el penal de Arauca el pasado 24 de diciembre, donde varias decenas de presos fueron gaseados y torturados con descargas eléctricas por parte de los grupos contrainsurgentes del Inpec como del CRI ( Cuerpo de reacción Inmediata) y el COREF (Cuerpo de Remisiones Especiales), así como las agresiones de que fue objeto el compañero Gonzalo Antonio García, constituyen apenas la punta del Iceberg de una situación que podría generalizarse en buena parte de los centros reclusorios del país, si el gobierno no ofrece un pronto cumplimiento a su promesa de concentración de guerrilleros en patios especiales.

Aunado a lo anterior el evidente incumplimiento del gobierno frente a las brigadas de salud, no pueden seguir viéndose como episodios intranscendentes en la cadena secular de incumplimientos a que nos han acostumbrados las élites dirigentes de este país, porque está de por medio la vida de numerosos presos políticos que requieren de una atención inmediata. Por lo pronto el guerrillero de las FARC-EP John Jairo Moreno ya no la tendrá, pue hace diez días murió en un hospital de Pereira esperando una acto de humanidad del gobierno, que ni siquiera le permitió terminar sus últimos días en compañía de su esposa y sus pequeños hijos.

Aclaro que aunque jamás me he levantado en armas para derrocar el gobierno nacional, ni ha sido mi pretensión suprimir el régimen constitucional vigente, me une con estos hombres y mujeres que hoy se encuentran en huelga de hambre no solo las condiciones cotidianas de hacinamiento, ausencia de luz solar precaria alimentación, prohibiciones de contar con libros, espacios dignos de visita conyugal, servicios médicos óptimos y oportunos, entre otro tipo de vejámenes a que nos vemos sometidos las personas privadas del a libertad, sino también el compromiso de lucha y solidaridad con unos objetivos que desde una perspectiva humanista son más que justificados.

En lo personal saludo la disposición expresada por la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAP- Organización de los Estados Americanos) así como la de los funcionarios del Ministerio de Justicia, la dirección del INPEC y COMEV-Picota y Procuraduría, por allanar caminos conducentes a materializar las anunciadas brigadas de salud, sensibilizados, cierto es con la jornada de protesta pacífica que desde mediados de enero de este año, viene realizando el ERON-Picota, y a los que a la fecha se han sumado otras cárceles del país como Combita, Buen Pastor, Heliconias, Cunduy, Acacias, Palogordo, San isidro, Jamundí, Cúcuta y Villa Hermosa.

Sin embargo, ante situaciones como las que han llevado a varios presos políticos en huelga de hambre, ha tomar la radical decisión de coser su boca, no puedo permanecer inmune como si se tratara de un pintoresco episodio más de la sociedad del espectáculo recreada por los medios masivos de comunicación, sino que lo asumo como un desgarrador testimonio del sentimiento de agravio e indignación de quienes han visto burladas las promesas por parte del Estado, y ven en su acción de una eminente salida a sus justas reclamaciones.

No puedo dejar tampoco de observar con angustia la dramática situación de mis compañeros de presidio, quienes en el día a día, van arrastrando sus pesados cursores como si se tratara de verdaderos instrumentos de tortura ceñidos a sus cuerpos por orden de no sé qué tribunal de inquisición; otros esperando que los carceleros les suministren un medicamento vital, mientras sus cuerpos agonizan cual gotas de agua de un grifo que acaba de cerrarse; y unos más contemplando impotentes como gangrenan sus extremidades para que el cirujano solo tenga que aplicar el escalpelo para cercenar sus putrefactos vientos.

Nunca antes fueron tan reales para mí, como en las cárceles colombianas, las palabras que Dante escribió a la entrada del infierno: Oh vosotros los que entráis abandonad toda esperanza.

Por todo lo anterior, me resulta un imperativo ético el solidarizarme con sus peticiones. No hacerlo, sería asumir una actitud menos que inconsecuente, tanto con mi propia condición de preso político, como con mi compromiso con la defensa de un pensamiento crítico que articule la teoría con la praxis transformadora.
Anuncio así que desde hoy quince (15) de febrero de 2016 me declaro en huelga de hambre indefinida en solidaridad con las justas demandas que hacen los prisioneros políticos.

Con todo, sigo convencido que a través del diálogo, el entendimiento, el humanismo, las sociedades podrán alcanzar una vida más digna y justa. No obstante, frente a próximos gestos humanitarios del gobierno colombiano haré mías las prudentes palabras de la Laocoonte cuando trataba de disuadir a los troyanos de llevar a la ciudad el caballo de madera que ellos habían dejado en la playa: desconfió de los griegos cuando hacen ofrendas o presentes.


Fraternalmente

Miguel Ángel Beltrán Villegas
Cárcel de Máxima Seguridad ERON- Picota
Febrero 15 de 2016

TODAS Y TODOS EL 23 POR EL CIERRE DE TRAMACUA !


martes, 16 de febrero de 2016

TODAS Y TODOS POR EL CIERRE DE TRAMACÚA !

LAS Y LOS ESPERAMOS EL 23 DE FEBRERO
VAMOS POR EL CIERRE DEL MAYOR CENTRO DE TORTURA: LA TRAMACÚA EN VALLEDUPAR

LIBERTAD AL PROFE MIGUEL ANGEL BELTRAN VILLEGAS !!!

ULTIMA HORA EXCLUSIVO
Por: Wldarico Florez Peña
Presidente de la Brigada Jurídica
EDUARDO UMAÑA MENDOZA.
La agencia de Derechos Humanos de la Brigada Jurídica EDUARDO UMAÑA MENDOZA, se permite informar que en conversaciones con el Profesor MIGUEL ÁNGEL BELTRAN VILLEGAS, el día de hoy 15 de febrero de 2016, nos comunica que se han presentado varias situaciones muy irregulares en cuanto a su situación de salud, tal vez producto de las presiones que viene haciendo la comunidad académica nacional e internacionalemte, por la protección de sus derechos fundamentales.
El pasado 5 de febrero los guardias del INPEC del Eron Picota, donde se encuentra recluido el profesor, fue sacado en remisión para un supuesto control general de salud, sin que se le avisara el motivo de su salida previamente y el día 11 de febrero del presente año también nuevamente fue sacado a una nueve remisión de salud en COMPENSAR por nutrición, sin que se le avisara previamente el motivo de dicha salida.
En estas dos oportunidades prácticamente casi se pierden las famosas revisiones de salud del profesor,dado que para su atención debía pagar con anticipación un COPAGO- cosas del carrusel de la Salud- para poder ser atendido y tuvo que hacer sendas llamadas para que alguien de su familia se acercara para poder cancelar dicha suma y poder ser atendido, al colmo se llego que una funcionara de esa institución, COMPENSAR. tuvo que prestarle el dinero para tal fin.
Muy grave todas estas irregularidades por parte del INPEC, que como el pasado 25 de enero del presente año a pesar de haber avisado con tres meses de anticipación por la Honorable Corte Suprema de Justicia, no fue remitido a su audiencia para sustentar materialmente por su parte el recurso de casación, por eso se hace necesario que el Ministerio Publico inicie las investigaciones disciplinarias al respecto.- si es que al menos se pronuncia-
También el profesor a pesar de su critico estado de salud ha manifestado su vinculación a la Huelga de Hambre que desarrollan varios prisioneros de Guerra de las FARC- EP y presos políticos del ERON PICOTA, así como de 10 cárceles mas del país que en una tenaz resistencia civil, vienen haciendo al Gobierno de Juan Manuel Santos -el Gobierno de la PAZ- a su ministro de Justicia y Alto Comisionado de la Paz entre otros que cumpla la palabra y permita las visitas medicas, los indultos y la concentración de los presos políticos en patios especiales, tal como lo ordena el DIH y los convenios de Ginebra.
Finalmente manifestó el profesor que se vinculo a la conmemoración del 50 ANIVERSARIO de la caída en combate del Padre Camilo Torres Retrepo, el cual circula en un vídeo que han enviado los prisioneros de esa organización insurgente ELN con tal motivo
Febrero 15 de 2016.
"año dela Amnistía e Indulto"